Primavera Patchwork: Junya Watanabe S/S 2016

Feo y bonito son dos palabras que solemos omitir cuando hablamos de diseño, sin embargo el lenguaje del diseñador japonés es de códigos tan universales, que es imposible no pronunciarse respecto a la belleza de su trabajo, el que presentado hace dos años atrás (enero 2015) sigue tan vigente como lo fue entonces.

En mi opinión, a pesar del mar de colores y texturas que observamos en Watanabe, sus diseños proponen un vestuario simple, donde prendas como la chaqueta o la camisa adquieren una nueva significación, reconceptualizando su sentido como tipología protagonista del vestir, y llenándola de colores a través de los parches, acaparando todas las miradas del outfit final. También los short y pantalones juegan a esta mixtura de textiles y colores, pero de una forma discreta, sin llamar tanto la atención, para dejar en el centro a la camisa o la chaqueta –según sea el caso–.

Una metáfora que desde dos códigos muy simples, el color y las texturas, es capaz de construir un sistema grandioso, que desde la totalidad observamos impregnado de una belleza naïf, pero a la vez, muy emotiva, haciendo algunos guiños al vestuario infantil.

Esta colección fue un trabajo colaborativo junto a la empresa holandesa especializada en textiles de África ‘Vlisco’, entregando el contexto perfecto para la selección de los accesorios y collarines africanos que complementaron el outfit de los modelos.

Una colección que convierte en prendas de culto a las chaquetas y camisas, las que a través del patchwork son desacralizadas, creando lúdicas composiciones cromáticas, y otorgando un toque casual a toda la línea de vestuario, incluidas las combinaciones más formales de chaqueta y pantalón. Un acierto para aquellos hombres que todavía nos sentimos incómodos cuando llega la hora de vestir con formalidad, en una búsqueda que es muy propia de la moda: abrir caminos para descubrir estilos más cercanos a nuestra personalidad.

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